Uno de los testimonios más citados vino de su sobrino, Alfredo Félix, quien comentó alguna vez: “Ella tenía el embrujo, engatusaba a los hombres, los embrujaba con su mirada, ella tenía pacto con un ente siniestro que hacía que los hombres cayeran a sus pies.”
Siempre se señaló que María Félix tenía una clara inclinación por lo oculto, la que se refleja en la decoración de su casa en Cuernavaca. Donde poseía cuadros en los que aparecía rodeada de demonios. Se comparte la creencia de que María Félix era devota de la Santa Muerte, solicitando favores a la "Niña Blanca" a través de pequeñas ofrendas.
Otro aspecto que alimentó estos rumores fue una declaración de la propia actriz, quien en una entrevista relató de forma juguetona: “Yo comí carne humana una vez, pero de verdad... En un lugar en el Marruecos español, en una ciudad que se llama Chauen... A mí me gustó, era una cosa dulzona y pregunté. Así me dijeron que es carne humana.”Inclusive, cuando en 2002 el cuerpo de la actriz fue exhumado de su fosa en el Panteón Frances de la CDMX, tras su hermano denunciar irregularidades relacionadas con su muerte, los peritos afirmaron que sus restos aún estaban en condición optima de conservación a pesar de haber pasado cuatro meses del deceso.
Aunque María Félix tenia un obvio interés y fascinación por lo esotérico, al ver entrevistas, es también claro que esta lo exageraba a propósito. Quizás para causar polémica, o probablemente porque le causaba gracia. Muchos consideran a la actriz como una persona con un extraño sentido del humor y un morboso gusto por la brujería y lo oscuro.