Durante los años 2008 y 2009, un grupo de adolescentes de Calabasas, en Los Ángeles, protagonizó una serie de robos a mansiones y casas de celebridades de Hollywood. La historia del Bling Ring no solo captó la atención por las victimas inusuales de los crímenes, sino también por lo que revelaba sobre la influencia de las redes sociales y el deseo de fama en la juventud de los 2000s.
El grupo estaba compuesto por adolescentes de clase media-alta, algunos incluso iban a escuelas privadas. Entre sus miembros más conocidos están Rachel Lee, Nick Prugo, Alexis Neiers y Diana Tamayo. Los jóvenes comenzaron robando la casa de un amigo al este irse de viaje. Pero rápidamente encontraron una presa mas grande, las mansiones de celebridades como Paris Hilton, Orlando Bloom, Lindsay Lohan, Megan Fox, entre otros.
Lo sorprendente del modus operandi del Bling Ring era su simpleza: utilizaban información disponible públicamente en el Internet para determinar cuándo las celebridades estarían fuera de casa y buscaban en Google las direcciones de sus mansiones. Una de sus víctimas más recurrentes fue Paris Hilton, cuya casa fue robada varias veces, en parte porque el grupo encontró una llave bajo el felpudo y pensaba que “no se daría cuenta” por la cantidad de objetos de lujo que poseía.
Entre las pertenencias robadas se encontraban joyas, vestidos de diseñador, bolsos e incluso dinero en efectivo. Según estimaciones oficiales, el grupo robó alrededor de tres millones de dólares. Lo que realmente diferenciaba al Bling Ring de otros grupos de delincuencia era su motivación: no robaban por necesidad, sino por admiración, por aspirar a la vida de las celebridades. Algunos miembros incluso se tomaban fotos usando las ropas robadas y las subían a redes sociales, como si quisieran formar parte del mundo que estaban saqueando. Y claro, la adrenalina de entrometerse en la vida de personalidades que se consideran intocables para el publico general.
La historia atrajo la atención de la prensa, y el caso fue cubierto por la revista Vanity Fair en un artículo que se volvio iconico por su titulo "The Suspects Wore Louboutins" (Los sospechosos traían puestos Louboutins). Esta también inspiraría la película The Bling Ring (2013), dirigida por Sofia Coppola y protagonizada por Emma Watson.
El desenlace legal varió para cada implicado: algunos recibieron condenas cortas, otros realizaron servicios comunitarios, y algunos llegaron a acuerdos con la justicia. La cobertura mediática convirtió a varios miembros del grupo en celebridades, algo irónicamente coherente con sus motivaciones originales.